Corrupción y cultura de la violencia.
Por: Luisa Ojeda . Sostener que la corrupción es una forma de abuso de poder para el beneficio propio, no es develar el hilo negro, pero es lo que nos permitirá pensarla con una manifestación de la violencia. Si bien, no hay un acuerdo acerca de su naturaleza -hay quien asegura que se trata de un problema del Estado, como quien asegura que se trata de una cuestión cultural o del valor moral y ético de cada persona-, esto puede deberse a que no pertenece a un rubro específico, en todo caso, parece una mezcla homogénea de lo que reconocemos como violencia directa, cultural y estructural. Algo que tampoco es sencillo de distinguir, acerca de la corrupción, son sus efectos, que siempre podrán ser traducidos en desigualdad y pobreza para aquellas personas que no ostentan el poder. El poder, por su parte, como la misma corrupción, es un concepto abstracto que no es sencillo de definir -ni tendrá una definición única-, sin embargo, hay una característica que es constante en su puntualización:...